miércoles, 9 de marzo de 2011

De la descarga ilegal y su polémica

Diariamente se realizan miles de descargas, generalmente ilegales, de música, vídeos y libros. Las sociedades de autores, ante las pérdidas económicas que estas descargas suponen, exigen a las autoriadades un mayor control de este tipo de delitos pero, ¿es esta una exigencia justificada?

Esta pregunta puede responderse desde dos perspectivas claramente diferentes. Por un lado están los millones de consumidores, a los que, fundamentalmente, les beneficia el carácter gratuito de las descargas ilegales. Además, estas descargas facilitan la difusión de la creación intelectual incluso a nivel internacional y permiten el acceso de prácticamente toda la población a la música, el cine y la literatura.

En el lado opuesto, están los autores de todos estos productos, quienes lógicamente consideran las descargas un robo. Mas, si bien es cierto que no es lícito hacer uso de la propiedad intelectual de otra persona sin pagar nada a cambio, los autores de esta propiedad no deberían poner en venta a tan elevado precio sus creaciones, lo cual justifican alegando que necesitan recuperar las pérdidas ocasionadas por las descargas. ¿Acaso no ganan suficiente dinero con los eventos públicos, tales como conciertos, proyecciones cinematográficas o firmas de libros y cobrando las tasas de derechos de autor?

En definitiva, antes de exigir un mayor seguimiento de las descargas ilegales, los autores deberían plantearse vender sus productos a precios más razonables, haciéndolos así más asequibles para la mayor parte de los usuarios, que ya no tendrían por que descargar ilegalmente.


Avii

sábado, 5 de marzo de 2011

Mi primera vez

Hoy me he despertado, como cualquier otro día,eso sí, cansada y dolorida, porque ayer fue un día muy duro. Cuando me he encontrado con mi hermano en el pasillo me ha comentado que anoche vio la luz de mi cuarto dada cuando llegó de madrugada y que por ello, como siempre hace cuando vuelve, llamó a mi cuarto, varias veces de hecho, pero como no le respondía, desistió y se fue a la cama. Yo ni si quiera me había dado cuenta de que había llegado. En realidad estaba ocupada con otro asunto. Dormía. Plácida, feliz y ajena a todo lo que me rodeaba. Resulta extraño ya que yo siempre me quedo despierta hasta altas horas de la noche, por lo que, como era de esperarse, había un motivo para mi sueño y es que, después de quedar con mis amigos y tras volver a casa, me esperaban unos hombres,de los que ya no quedan, los llamados filósofos. Sí, entré a mi cuarto y analicé de manera exhaustiva a uno de ellos, tanto, que no pude evitar quedarme dormida sobre lo que quedaba de él. Con su pelo negro azabache, su perilla y bigote adecuadamente recortados y una mirada perspicaz, René Descartes no consiguió otra cosa que hacer que me durmiera sobre mi libro de filosofía a causa de su pensamiento.


Esta ha sido la primera vez que me he quedado dormida mientras estudiaba.

Pd: Basado en hechos reales XD